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¿No tenés cuenta?

Límites y acuerdos en las relaciones abiertas y el poliamor.

Cuando nos preguntamos ¿Qué significa tener una relación abierta? O cómo tener una relación abierta o poliamorosa, lo más probable es que una de las primeras cosas que pensemos sea en los límites ¿Hasta dónde queremos llegar? En este artículo algunas cosas que podemos pensar alrededor de los límites personales y los acuerdos en relaciones no-monógamas.

Qué son los límites personales.

 

Los límites personales refieren a una frontera mental que salvaguarda nuestro espacio emocional y físico y que necesitamos para construir nuestra identidad y autonomía, dos conceptos que a la hora de pensar a las relaciones de pareja, esas que están inmersas en el sistema de símbolos del amor romántico que dice que tu pareja es tu media mitad y lo mejor que te puede pasar en la vida, pareciera que se diluyen con frecuencia.

 

Los límites personales construyen nuestra identidad porque nos hacen reflexionar acerca de qué cosas queremos para nosotrxs y para nuestras vidas y no siempre es lo que quiere nuestra gente cercana y está perfecto que así lo sea. Justamente nos muestran como personas diversas y separadas, con diferencias. Nos conocemos a nosotros mismos a través de ellos y la gente nos conoce a través de ellos también y en ese sentido es que son identitarios.

 

Existen límites emocionales, físicos, sociales pero lo más importante de destacar es que son personales. No todas las personas tenemos los mismos límites, ni nos gustan las mismas cosas o nos hacen sentir inseguras las mismas situaciones. 



 

Comunicar los límites personales en las relaciones abiertas.

 

Dentro de las relaciones abiertas, no-monógamas, el poliamor y la anarquía relacional se hace especial hincapié en la expresión clara y honesta de los deseos y expectativas de las personas y de las relaciones, sin embargo es muy complejo que las personas podamos expresar explícitamente todo esto y además nuestros límites. Poder decir con claridad y frontalmente que “esto que me estás diciendo NO me parece, NO me gusta, NO lo quiero” no es tan sencillo como parece. 

 

En parte esto se debe a que nos invade una gran culpa por estar saliendo con alguien más o un gran sentimiento de abandono porque nuestra pareja está saliendo con alguien más. Pero además porque venimos construidos como sujetos sociales a los cuales se les reclama todo el tiempo el: “ te creés que podés hacer lo que querés” “claro… vos total hacés lo que querés” como si eso fuera motivo de burla, asco o dolor hacia otra persona convirtiéndonos en una mala persona por hacer lo que queremos. 

 

Por lo tanto no deberíamos apoyarnos solamente en la herramienta de la comunicación honesta, perfecta, asertiva y sin ruido en el medio, porque por lo general eso es un ejercicio que requiere muchísimo tiempo. Y mientras tanto hay que resolver igual. 

Pensá por ejemplo en una persona que accede y dice que si a todas las peticiones de su gente cercana. Ahora pensá en alguien que nunca accede a ninguna petición de su gente cercana. Ambas nunca se sentaron a hablar con nadie de sus límites, sin embargo, se puede reconocer cuáles son observando su personalidad y la relación que tienen con nosotros. 

 

Y acá es donde me parece fundamental decir esto: Todas las personas tenemos límites los comuniquemos explícitamente o no. No existe “no tener límites” aunque no te pueda decir con total claridad qué quiero y  qué no. Seguramente haya indicios, acciones, inseguridades, miedos, emociones que nos guíen para poder comprendernos y comprender a quién tenemos al lado en sus limitaciones y es un espacio en donde hay que colaborar , no hacerse el distraído “porque la otra persona no le lo dijo”

 

La persona con la que estás, tiene límites, aunque no pueda ser asertiva expresándolos. 


 

Los límites personales no son prohibiciones a tu pareja. 

 

Otra de las cosas que se suele confundir cuando hablamos de límites personales en el poliamor son las acciones restrictivas sobre otras personas, como si los límites dependieran de lo que otra persona hace. 

 

Expresar mis límites no es imponer prohibiciones sobre otra persona, particularmente sobre nuestras relaciones,  sino tener claro hasta dónde YO comunico, opino o actúo frente a determinadas situaciones y cómo lo hace la gente con la que estoy. 

 

Los límites personales son nuestros, puedo decir que no todas las veces que sea necesario y quiera siempre y cuando hablé de mi. Por ejemplo:  "No quiero hablar de sexo" es una decisión personal, no le estás imponiendo un límite a otra persona, es decir no le estás diciendo "vos no hables de sexo con quien quieras" 


 

El acuerdo poliamoroso y los límites. Fluir vs. Acordar

Cuando abordamos el famoso acuerdo de pareja en las relaciones poliamorosas o en las relaciones abiertas hay una gran tendencia a creer que tienen que ver con las restricciones y prohibiciones. 

 

Y eso según mi opinión está relacionado con la tendencia a creer que cuanto más rígido y controlado es el acuerdo, mejor va a salir y con la falta de seguridad en nuestro esquema relacional (cuestión que será para otro artículo) 

 

Sin embargo, no tenemos información o no pensamos en los límites personales, qué queremos nosotros mismos y qué consideramos limitaciones exclusivamente de nuestra persona ¿Qué quiero hacer? ¿Qué cosas me dan miedo? ¿Cómo ésta relación altera mi autoestima?

 

En este sentido es que muchas veces se plantea el acuerdo como una situación que recorta nuestra libertad individual o que nos limita a vivir nuestras relaciones, cuando en realidad , si hablamos de límites personales, de ninguna forma invalidan o se contradicen con el "fluir" o "la espontaneidad" porqueno se tratan de impedirle a otra persona hacer las cosas, sino más bien saber una hasta dónde quiere llegar. 

 

Dan cuenta de tus necesidades y de las necesidades de tus relaciones, son compatibles y deseables en las relaciones afectivas. 

No los anules ni los tuyos, ni los de nadie.