Historias del Clan. Hoy presentamos: ¿Cómo hacen para dormir?

El clan somos cuatro personas que convivimos bajo el mismo techo en el Conurbano Bonaerense. En 2013 decidimos convivir de a 3 y vamos probando diferentes formas de organizarnos, este año somos cuatro. Nuestra casa es un quilombo pero organizado y a la gente le encanta venir a mirar y a preguntar cosas incómodas. (?)

Les juro que hemos intentando dormir de a 3 en la misma cama,  sobre todo al principio, pero no funciona. Lo que verdaderamente hay que “deconstruir” (palabra que ya no quiero escuchar por dentro de 15 años)  es esta obsesión por el amor a toda hora y a prueba de todo. No. No dormimos de a 3 pero caímos en la trampa de haberlo intentado, bueh ni hablar si somos más de 3, la imaginación no me permite visualizar semejante experiencia placentera. 

 

Antes de mudarnos conciliamos en que lo haríamos si lograbamos tener un espacio para cada cual. Porque en este clan, no nos andamos con chiquitas y pretendemos además de tener relaciones entre nos, tenerlas con otras personas, por lo tanto era sumamente necesario tener una habitación para cada cual. Lo logramos, sangrando pero lo logramos.

 

Hoy cada quien tiene un espacio personal, lo que es (según nos)  verdaderamente definitorio para la convivencia sobre todo cuando hay que… discutir! Claro! Porque aunque yo he venido a esta vida a hacer el amor... (?) “intercambio mucho las ideas” y no da trasmitir a toda la casa el mal humor que se pueda tener en esos momentos. 

 

Por otra parte no hace falta ningún intercambio para estar de mal humor, por lo que el refugio dentro de tu casa cuando tuviste un mal día es algo vital. Además necesito intimidad conmigo misma y con el resto, no me gusta por ejemplo que toda la casa se entere lo que tengo para decirle a la otra persona, sea bueno o malo. Ni tampoco me gusta mucho andar contando "mis pesares", como diría un viejo amigo que tenía.

 

Así que dormir en esta casa tiene más que ver con tener un espacio personal que con compartir una cama y sabemos que haberlo logrado nos pone en una situación privilegiada en cuanto a lo habitacional, porque muchas cosas no funcionarían sin que cada cual tenga su espacio, sobre todo si hablamos de convivencia y particularmente de nuestra convivencia, porque yo estoy segura que no me sería lo mismo si no tuviera mi espacio.

 

Según mi criterio el espacio personal es vital en cualquier vida, en cualquier tipo de actividad que realices, en cualquier relación que construyas, a cualquier edad; por eso siempre fue una aspiración para mí.

 

En resumen: En la práctica en mi casa hay tres camas grandes y tres dormitorios. Hoy somos 4, así que estamos pensando en agrandar, ya que nos volvimos a quedar cortos y porque andamos con ganas de mater/paternidad.

 

Hemos probado poner días para dormir, pero eso de hacer una agenda no nos resultó exitoso sino más bien todo lo contrario (la “agenda del amor” según mi experiencia es muy perjudicial porque planificar “pasar un buen momento” es una ilusión, esas cosas no se planifican, ni tampoco las ganas que vas a tener de dormir "el jueves que viene" con tal persona). Así que ahora vamos durmiendo según como estemos de humores y como vayan las relaciones que es, según nuestra opinión, lo más sano y lo que más respeta el curso de las cosas. Depende mucho también de los horarios de trabajo que tengamos, a qué hora terminemos las actividades, a qué hora tenemos que despertar y demás. Con los años estas cosas fueron fluyendo y se van acomodando solas. Al igual que estas otras:  porque nadie cree que el baño es importante pero.............

 

Es cierto que muchas veces el dormir con alguien medio que se transforma en un pequeña pruebita de amor pero la verdad que medir el amor (si es que esto existiera) a través de una actividad en particular no tiene que ver mucho con la realidad, sino con una construcción telenovelera que tenemos meditada en la cabeza, nadie te ama más o menos según la cantidad de días que duermen en la misma cama.

 

Actualmente tratamos de mantener la costumbre de cenar temprano para que luego de la cena nos quede un tiempo libre para compartir o para hacer algo en soledad,  como escribir este pequeño artículo.