El sexo no es lo que nos hace más felices ni más saludables — Es lo que hacemos antes y después

Según un conjunto de estudios posta posta de esta universidad de Toronto, "La gente que tiene sexo frecuentemente es de mostrarse más feliz". Incluso algunas investigaciones dieron como resultado que tener sexo una vez por semana levanta el ánimo tanto como si cobraras un sueldo mayor al de la media. Sin embargo, la asociación entre el sexo y la felicidad no significa nada si no sabemos por qué es que existe.

Una nueva investigación publicada en el Boletín de Personalidad y Psicología Social nos brinda un poco de luz sobre este asunto: El sexo en sí no es lo que nos hace más felices, son los mimos que nos hacemos antes, durante y después. “Demostramos que un aspecto importante de por qué el sexo está asociado al bienestar es porque promueve una experiencia afectiva con el compañero” dice el doctor Anik Debrot de la Universidad de Toronto, co-autor del estudio. “La calidad del vínculo con el compañero sexual es esencial para entender los beneficios del sexo”.

La nueva investigación actualmente incluye cuatro estudios separados. En los primeros dos The new research actually comprises four separate studies. En los dos primeros, los investigadores evaluaron la correlación entre el sexo y el bienestar a través de cross-sectional encuestas a personas en relaciones románticas. En el primero, 335 personas (138 varones y 197 mujeres) contaron cuan frecuentemente tienen sexo y “mimos afectuosos” (ej, abrazos, besos, caricias). También categorizaron la satisfacción que tienen en general con su vida en una escala de 1 a 5. El segundo estudio fue similar, pero le preguntó a 74 parejas en la Bahía de San Francisco para que cuenten su tendencia a sentir emociones positivas como alegría, orgullo, amusement and awe.

Ambos confirmaron que más actividad sexual se correlaciona con mayor positividad y satisfacción. Sin embargo, la asociación entre sexo y felicidad general depende de las caricias, así que cuando el modelo predictivo reflejó esas preguntas pronto se vio que la asociación entre sexo y felicidad era insignificante sin las caricias.
 

Estos estudios se sostuvieron sin importar la edad de los participantes, la duración de las relaciones que tienen o la forma de relacionarse.
 

Los tercero y cuarto estudios usaron el estilo de “querido diario”- los participantes grabaron su estado emocional y su actividad sexual y afectiva en dispositivos digitales a través del día, por varios días.
 

El tercer estudio entrevistó a 106 parejas suizas por diez días, 88% de las cuales están casadas y todas ellas tienen un hijo menor a ocho años. El cuarto incluyó 58 parejas suizas, siendo la mayoría de ellas estudiantes universitarios.

Los resultados diarios mostraron que en los días en que las personas tienene sexo se apreciaron mayores emociones positivas inmediatamente después, y también varias horas después. “También pudimos mostrar que el sexo promueve emociones positivas, pero que esas emociones positivas no aumentan las probabilidades de tener sexo”, explica Debrot, “Esto indica que las personas se sienten bien porque tienen sexo, pero no que tienen sexo porque se sienten bien”. Este hallazgo apoya la conclusión de que el afecto - que en este otro estudio también se demostró que promueve bienestar psicológico y físico por fuera del ámbito sexual - es clave para el placer sexual.

Además, como Debrot explica, estudios preliminares han demostrado que charlas muy positivas ocurren después del sexo y que esa es otra de las características de que el sentimiento de afecto se incremente y que la frecuencia y compromiso de dichas charlas es una buena señal de que estás en una buena relación.

Más importante aún, los participantes que sintieron mayores emociones positivas (como alegría y optimismo) después de tener sexo con su pareja en un estudio de diez días, también mostraron una mayor satisfacción sobre su relación seis meses después. Y esta correlación de largo plazo se pudo comprobar sólo cuando los participantes tenían sensaciones positivas después del sexo, sin importar su frecuencia.

Este tipo de investigación siempre requirió algun tipo de construcción externa, y aún es imposible determinar exactamente qué es lo que nos hace más felices en el sexo. Pero hay una realidad clara: la sexualidad promueve el afecto, y el afecto nos hace sentir mejor en el corto, mediano y largo plazo.

Así que si estás buscando una forma de crecer en lo personal y en la felicidad de tu pareja, tu mejor apuesta talvez sea muy simple: sé atento con las necesidades afectivas o sexuales de tu pareja, y siempre dejá espacio y tiempo para la intimidad y para expresar tu aprecio y amor antes, durante y después del sexo.

Fuentes: