El poliamor no es la salvación ni un espacio seguro.

Ni la misoginia, ni la manipulación, ni las desigualdades sociales se solucionan con el poliamor. El poliamor no es un espacio seguro en donde estas cosas desaparecen en el instante en que la gente se declara “poli”. Me sincero de entrada, no creo en los espacios seguros.

Ni la misoginia, ni la manipulación, ni las desigualdades sociales se solucionan con el poliamor. El poliamor no es un espacio seguro en donde estas cosas desaparecen en el instante en que la gente se declara “poli”. Me sincero de entrada, no creo en los espacios seguros.

 

Entender al poliamor , a las relaciones abiertas , en definitiva a las relaciones no-monogámicas como la solución a nuestras malas formas de relacionarnos, es por lo menos, una ilusión. ¿Cuál es la razón por lo que la simultaneidad de relaciones te hace más comprensiva con tu pareja, menos manipulador, mejor compañía? El punto está un poco lejos de la simultaneidad de afectos.

 

Saber que existe una forma de relacionarse no basada en la exclusividad nos abre la posibilidad de pensar por dónde pasa el amor si no pasa por “elegir a UNA persona”, nos habilita a pensar sobre lo que está naturalizado como amor, nos acerca a comprender que el amor romántico es también un gran organizador social y que,  ó es una gran casualidad que toda la gente elija vivir monogamicamente o que es una norma social que hemos naturalizado (la ya famosa mononorma). Comenzamos a cuestionar el amor romántico, ese que posee y controla, dejamos de creer en la media naranja pero la ausencia de “la otra mitad” nos hace sentir la soledad, nos preguntamos cómo es posible construir un amor que al mismo tiempo está construyendo con otra persona, nos preguntamos cómo sería construir en conjunto.

 

¿Pero es posible que todas las personas que elijen las relaciones abiertas consideren esto? ¿Es posible que una persona considere esto y así y todo siga eligiendo la monogamia? ¿Alcanza con tener más de una relación? ¿Cuál es el momento en donde creemos que la simultaneidad de parejas es sinónimo de evolución emocional o de seguridad afectiva? ¿Cuál es el momento en que la gente empieza a creer que “ha evolucionado”?

 

¿Creer que las relaciones abiertas son la salvación a las formas de mierda de relacionarse no es convertirlas también en una visión romantizada? ¿No es también “normalizarlas” y poner al enemigo afuera, allá bien alejado con la monogamia? Está buena esta moda del binarismo en absolutamente todo, porque pongo toda la caca del otro lado , el bien y el mal, la monogamia y el poliamor. Simplificamos demasiado la realidad y en el medio nos metemos en un montón de quilombos y nos mandamos un millón de cagadas. El otro día leí en un grupo de experiencias-poliamor: “ahora que me relaciono desde una estructura sin  hipocresía y represión..” como si la declaración de poliamor fuera suficiente para romper las opresiones y dejar de ser hipócrita. No alcanza y no va a alcanzar nunca.

 

Dentro de la comunidad poli, por ponerle un nombre, he visto infinidad de casos abusivos, tóxicos, violentos, de sabotaje emocional, de victimización mezclada con delirio místico, gente que se ofende porque le decís que no a una invitación a salir o te recuerda hasta el hartazgo que “nunca tenés tiempo para que nos juntemos” pero habla de la importancia del consentimiento. Y eso para hablar de las relaciones en sí.  

También he visto otro tanto para con las relaciones del resto, inquisidores con las etiquetas que una le pone a su relación (y no se te ocurra cambiarla a mitad de camino porque te prenden fuego, ni hablar si querés volver a la monogamia o no te sabés todas las etiquetas que existen) incluso gente que nunca a podido mantener una sola relación, habla con total impunidad sobre la relación de otras personas, y las juzga cuál “experto en moral y ética amatoria”.  La gente de mierda también es poliamorosa. La caca también está de nuestro lado. Y también hay mucha buena gente que es monogámica, que no tiene ganas de romper la estructura, o elije dar su lucha en otra parte o no tiene las herramientas para hacerlo, tampoco saben de qué hablan cuando hablan de amor romántico no porque no quieran sino porque no tuvieron las condiciones para hacerlo, no es fácil sacarse lo aprendido de encima pero el dedito acusador es muy fácil levantarlo.

 

No vamos a dejar de tener vínculos abusivos porque tengamos más de uno y no vamos a tenerlo abusivo porque sólo tengamos uno.

 

Tener una estructura afectiva que no es la norma no nos beatifica, solo nos permite pensar , desarmar y rearmar algunas cuestiones que tienen que ver con la forma de relacionarnos. Nos permite poner la creatividad afectiva en desarrollo, intentando corrernos de lo parametrizado.

 

No creo que sea posible pensar estas cosas si no se piensa en un proceso. Un cambio gradual en nuestra formas de pensarnos relacionándonos con el resto. Estoy convencida que requiere información, conocimiento, experiencia, debate, intercambio.  No creo en la magia, no creo en soluciones inmediatas, no creo que el poliamor salve a nadie, menos que derribe todos los sistemas opresores.

 

Me preocupa la popularidad de estas cosas, pienso en que la ESI tiene como tema fundamental mostrar lo que significa el consentimiento, pienso en cómo se hace para masificar que el amor NO es control, pienso que estamos re verdes. Que hablamos de mononorma y de amor romántico y la gente no sabe de qué hablamos pero que igual cuando vuelve a su casa se tiene que pelear con su pareja para salir con sus amigos. Me desespera la desigualdad de lenguaje que hay.

 

Nada nunca alcanza. Nunca nada es definitivo y menos seguro.