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¿No tenés cuenta?

Poder de veto en las relaciones abiertas

¿Estás pensando en dónde están tus límites, los de tus relaciones y los de tu esquema relacional? Pensaste alguna vez en el derecho a vetar a tu pareja a sus relaciones? Para reflexionar. ¿Sería eso una relación abierta?

La definición dice que es el acuerdo de una pareja en donde se le concede a la otra persona el poder de veto, es decir la posibilidad de establecer el fin de las relaciones de su pareja o en algunos casos de vetar alguna actividad o situación en particular.  Se ve con frecuencia en relaciones primarias o jerarquizadas. Y sobre todo en las primeras expericiencias transitadas en las relaciones no monogamicas. 

 

Para mi es controversial, en el sentido que genera debate y es un tema para ahondar  porque suele surgir cuando comenzamos  practicar y ejercer nuestros primeros acuerdos de relaciones abiertas o poliamorosas. El poder de veto en "su teoría" implica que las personas involucradas en una relación acordemos que una de nosotras va a poder ponerle fin a una actividad o una relación de su pareja si considera que eso es lo que le dará seguridad, estabilidad o bienestar al vínculo. Tiene que ver con acordarlo y en ese sentido es que se convierte en una herramienta para los acuerdos. No es lisa y llanamente una prohibición. 

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Se ve con frecuencia en las primeras experiencias no-monogámicas donde cuesta construir la seguridad emocional (si es que eso existe) y se tiende a las restricciones o prohibiciones.  A veces esas restricciones son temporales, y del estilo: "como sabemos que tal actividad te hace mal, dejaré de hacerla con mi otra relación". Es una restricción a tu pareja sobre una actividad que realiza con otra persona no con vos. 

 

Confieso, confesamos que acá no hemos practicado ni nos gustaría practicar el poder de veto. Pero, pero, pero... reconocemos también que cuando empezamos con esto del poliamor no sabíamos muy bien a lo que nos exponíamos y reinaba la incertidumbre, tal vez hubiera sido más beneficioso hacernos algunas restricciones para evitar algunos malos momentos. No lo sé. Tiendo a pensar que no pero se también de gente que ha acordado poder vetar actividaddes y ser vetada en momentos que la crisis les superaba. 

 

La jerarquización no es algo que se pueda juzgar como bueno o malo, cada persona, cada relación sabe cuál es su escala de valores y prioridades, e incluso a veces es inevitable, por varias razones. Sin embargo, creo que lo que no es bueno es que por tal jerarquización se invisibilicen las necesidades y deseos de mi pareja o las de la pareja de mi pareja (situación que suele ocurrir muy seguido, no se empatiza ni se considera al metamour) se sigue pensando en “nosotrxs dos” y cuesta bastante salir de ese número. 

 

Tal vez sea que cuesta mucho diferneciar entre poder de veto y limitaciones, porque la mayoría de las veces es eso lo que estamos explorando y seguramente no lo manejemos bien desde el principio. Es un proceso que requiere paciencia como casi todo acá en el poliamor, las relaciones abiertas y las no- monogamias en general.

 

A mi me genera muchas dudas esta herramienta, me surgen muchas preguntas, me incomoda bastante y no lo he practicado, sin embargo , no creo que pueda decirte "es malo para vos", creo que podrías explorarlo siempre y cuando no se convierta en lago eterno y sistemático. Ahí cre que ya es otra la historia. 

¿Vos? ¿Qué pensás?