¡Feliz día de la amistad! O… sos poliamorosa porque fracasaste en la monogamia

Hay una idea generalizada de que la llegada al poliamor es siempre desde el fracaso monógamo. En cierta forma es cierto, vos creés que el tipo de relación que estás teniendo no es de lo mejor, tenés inquietudes y decidís cambiarlo. 

 

Evidentemente hay algo que no funciona para algunas personas. El modelo tradicional (que ahora conocemos como tradicional) mononormado y heterosexual está evidentemente siendo cuestionado.

 

Sin embargo, esta idea no tiene que ver si o si  con la llegada al poliamor o a cualquier tipo de relación abierta desde el fracaso con tu relación monógama, sencillamente porque muchas personas no venimos de ahí. Cuestionar la monogamia no significa directamente que hayas tenido una experiencia monógama horrible. 

 

Ayer leí un trabajo académico que después de entrevistar a activistas de poliamor en México sostenía que se creaban utopías y estereotipos en el poliamor y una especie de “deber ser”, y en eso coincido;  pero también insinuaba que las personas forzaban sus conductas para crear “nuevas subjetividades” en las relaciones y que eso tenía que ver con que habían fracasado en la monogamia y que la mayoría de ellas había llegado al poliamor a través de la curiosidad sexual y de querer “convencer” a la pareja para cumplir la fantasía que tuvieran. Un poco me calenté porque tenía un tonito bastante: “viste que yo te dije no? tanto con esto del poliamor y son peor que en la monogamia. Todo chamuyo” 

 

Primero, esa onda de poner en un escalón abajo el tema de la curiosidad sexual o del deseo sexual e invalidar el camino que se recorre después porque “solo fue sexo” me parece al menos igual de conservadora que las personas que asocian al sexo con algo feo, malo y sucio. Segundo, la incapacidad de ver que la gente llega a acuerdos dentro de las parejas es dañina y propia del amor romántico, donde una de las partes somete a la otra y esto no corresponde a la elección relacional o de poliamor sino a un sistema de creencias sobre el amor y las relaciones.


Están tan naturalizadas algunas ideas que asocian al amor con el dolor que no se imagina una forma de llegar al poliamor que no sea desde el fracaso. Muchas veces ni quisiera se imagina una separación sin una estoica pelea o sufrimiento. Una onda así como “llegaste a esto porque te rompieron el corazón”.
 

He escuchado gente ilustrarme diferentes caminos por los cuales yo, según su criterio, he elegido la no monogamia: maltratos, llanto, peleas, insultos e infidelidad (muy importante de destacar), desconfianza, desilusión en el amor, falta de compromiso, de respeto y todos estos dramas que bien aprendidos tenemos del amor romántico. O llegaste a esto porque te aburriste. O porque tenías deseos sexuales escondidos. Porque tu pareja no te alcanza. No hay chance de que sea porque decidimos un nuevo acuerdo, mucho menos que haya surgido desde una relación feliz.  


Es como si existiera un interés particular en remarcarte que si no fue porque te fue mal muy mal, no hubieses elegido este camino que claramente es peor que la monogamia. 

 

Pocas veces se piensa en la posibilidad de que dos personas que compartieron monogamia decidan como un acuerdo placentero abrir la pareja y configurar otras relaciones o en gente que arranca su vida romántica tomando esta decisión, sin haber conformado antes parejas monógamas. Hay una incapacidad terrible para comprender que se es feliz fuera de la monogamia, que lo que importa es dejar de asociar (y de construir) al amor con el sufrimiento, el dolor, los dramas, el control y pensar más en la amistad. Y esto sucede dentro y fuera del poliamor. Hay una lógica separatista entre amor y amistad. 

 

Se nos ha nublado o directamente anulado la capacidad de ver al amor como algo construido genuinamente entre las personas, la capacidad de ver LA AMISTAD dentro de una relación romántica y de amor. Hay una asociación directa entre amor-control y una incapacidad de construir amistad dentro de la pareja. 

 

Tenemos arraigadisimos algunos paradigmas románticos que nos la hacen pasar realmente mal. Casi no existen las relaciones NO posesivas, la gente CONTROLA casi todo lo que hace su pareja, cuándo juega al fútbol y me refiero al horario exacto, entre las 22hs y las 23hs, “a las 24hs ya tendría que estar en casa”, con qué amigas sale a correr por la plaza, quiénes son los compa de laburo, que no haya papis en el grupo de mamis del whatsapp, ni mamis en el grupo de papis todo muy heteronormado, claro (todo esto no es inventado, esto es real, estas son experiencias que escucho de mi gente cercana) 

 

La gente NO habla con su pareja de sexo, simplemente “lo tiene”, no sabe qué le gusta a sí misma y tampoco a la otra persona, además no cree que podés tener sueños que cumplir y que NO le incluyen.

 

Es curioso como el amor romántico nos hace creer que estar en pareja (un tipo de pareja muy específico) es uno de los anhelos superiores del ser humano pero al mismo tiempo nos ejecuta desde su práctica uno de los mayores desgastes. 

 

Es increíble cómo nos han hecho creer que la amistad no va con el amor (tampoco el sexo, parece que si te cogés un amigx se desatan las 7 plagas o algo así). Nos están engañando!!! La amistad es LO TODO en el amor.

 

Lo que busco decir es que algunas personas no venimos desde el fracaso amoroso a solucionar nuestros problemas de pareja con un modelo relacional diferente. Sino que la elección de una relación afectiva no exclusiva se construye con mucho intercambio y complicidad y sobre todo con una gran y fuerte amistad porque lo que se pone en juego es la concepción del amor, no cuántas personas vamos a ser. 

 

Hagámonos un favor en este día de la amistad, tratémonos como amigxs. Declarale ese amor a tu amigx o  declarale la amistad a tu pareja. Dejemos de separar estas dos cosas que deberían fundirse en una sola. 

 

Hay que pensar qué hay atrás de esta separación entre amistad y pareja. Quedará para profundizar en otra oportunidad. 

 

Cecilia Figlioli