Poliamor en cuarentena. Tema dos: no estoy viendo a una de mis parejas por la cuarentena y con quien vivo se pone mal porque estoy “mucho tiempo con el celu”.

No se imaginan la cantidad de policlínicas que nos llegan con el tema del celular y la convivencia.

Doy fe que me ha pasado de querer terminar conversaciones por el uso desmedido del celular. Pero también me ha pasado de exagerar la importancia… Muchas personas se quejan porque su pareja mientras está pasando tiempo compartido le está metiendo al celu a troche y moche para comunicarse con su otra pareja. Y en cuarentena todo parece agudizarse. 

 

“En vez de aprovechar este tiempo que tenemos, te la pasás chateando” 

 

Hay una realidad en el poliamor y en las relaciones abiertas, digamoslá: tendemos a querer medir el amor y comparar. Y eso lo hacemos con cosas cuantificables, dado que el amor no se puede medir, intentamos medirlo con otras cosas, por ejemplo el tiempo, las horas acumuladas de amor, los días que dormimos juntxs, las semanas de vacaciones que pasamos, la cantidad de veces que garchamos. Hay que agarrar algo que se pueda contar y comparar. 

ERROR. 

No funciona así el amor, ni las relaciones. Yo fui una gran contadora. FRACASÉ. 

 

En un momento aplicaba el “duermo una vez con cada uno” basada en la justicia de mis cuentas (?) pero eso, si bien naturalmente se fue acomodando así, no es la regla, porque suele suceder que a veces alguno de los dos no está o yo tengo ganas de dormir sola o yo estoy durmiendo con otra persona, o ellos están durmiendo con otra persona, o salieron o están de mal humor o no tienen ganas, cosa que hay que naturalizar. Nuestras parejas pueden no tener ganas de estar con nosotrxs y están en todo su derecho y no significa que no me amen o no les interese.

 

Creo que con el tema del celular pasa algo igual. Si la otra persona tiene más ganas de estar con el celular que con nosotrxs, no somos quiénes para cuestionarlo. En ese momento tendrá ganas de estar con otra persona a través del celular o estar scroleando redes sociales  y básicamente de eso se tratan las relaciones abiertas, de estar de acuerdo en que NO tengan ganas de estar con vos todo el tiempo o por un tiempo o en determinado tiempo. 

 

Pero también hay otra realidad: hay gente que le pega muy fuerte la lejanía física. Por un lado a la gente que está sola del otro lado del celular también le pinta a la de contar y la convivencia es un número con muchos ceros a la hora de realizar esta vil actividad, es entendible que quiera estar 24/7 con el telefonito, aunque no es recomendable por varias cosas pero principalmente por el sesgo de la confirmación constante de que te aman o no te aman y la dependencia emocional Y también a la gente que vive la ENR (energía de la nueva relación) se le dificulta dilucidar cuando está siendo equilibrada la atención sobre sus parejas y si no está siendo equilibrada en la atención se le dificulta saber qué consecuencias traerá o si es una complicación para su pareja o para si mismx (conste que no estoy de acuerdo en que la atención debe ser siempre equilibrada e igualitaria pero será para otro artículo) y en eso entra también la discusión del celular. 

 

Pero bueno en el amor nada es tan lineal, pasar tiempo juntxs no te asegura que seas feliz, ni que estés bien, ni que tengas más deseo sexual. No verte por un mes no significa que te haya dejado de querer o que te dediquen menos tiempo porque están transitando una ENR tampoco significa que te han dejado de querer. Así como tampoco te ponés a pensar que te dejaron de querer porque tienen que trabajar más horas o se fueron de viaje por dos meses a estudiar idioma (o sí te lo ponés a pensar?... es una opción también) 

 

En esta cuarentena pongámonos una mano en el corazón y pensemos si realmente el tiempo que no pasamos juntoxs es un problema o el problema es que el tiempo sea usado con otra pareja. 

 

Cecilia